Águila Culebrera (Circaetus gallicus)

Nombre común:

Culebrera Europea

Nombre científico:

Circaetus gallicus

Orden:

Falconiformes

Familia:

Accipitridae

Longitud:

63-70 cm

Envergadura:

160 cm

Iris:

Ø 17 mm.; amarillo claro o naranja 

Estatus:

Estival

 

 

Descripción

Es un águila de cabeza grande, redondeada y pico muy curvo, que le dan aspecto de lechuza. Las partes superiores son pardo grisáceos. Las inferiores varían según individuos: los hay que son blancos y ligeramente moteados de claro; otros, tienen la garganta y la parte superior del pecho de color pardo oscuro; y un tercer grupo se limita a tener el pecho moteado de oscuro. En vuelo se distingue por sus alas largas y anchas, el contraste de las partes inferiores blancas con el oscuro de la cabeza y pecho, y la cola, más bien larga, que tiene 3 listas transversales oscuras. Los jóvenes tienen el plumaje inferior listado de oscuro y el pecho castaño rojizo

 

Hábitat

El águila culebrera precisa de campiñas abiertas y soleadas, con árboles diseminados o monte bajo.

En la Europa central medieval, desde el punto de vista agrícola cubierta de pastizales y con los árboles ya talados, el águila culebrera era nativa de toda ella, aunque no se pueda decir que fuera frecuente en ningún lugar concreto. Con la aparición de los abonos químicos, cada vez fueron más las praderas que se surcaron con el arado, desapareciendo esta gran ave de nuestro alrededor, lo mismo que su comida, los reptiles. Las últimas águilas culebreras fueron abatidas hacia finales del siglo pasado para incluirlas en colecciones científicas, o bien sus huevos fueron sustraídos, sin que nadie dijera una palabra en su defensa.

Su área de distribución en dirección sur termina en el norte de África; hacia el este, en cambio, se extiende hasta muy adentradas las estepas asiáticas, bastante más allá de la India.

Las águilas culebreras son aves estrictamente migratorias, que pasan los inviernos en las sabanas próximas al ecuador, donde son nativas otra gran cantidad de especies culebreras. Nos abandona en septiembre y vuelve entre marzo y abril para criar.

Se haya distribuida por toda la Península Ibérica, aunque resulta menos común en el litoral cantábrico y en las extensas llanuras cultivadas de las dos mesetas. Un escaso número de individuos invernan en el sur peninsular.

 

Reproducción y nidificación

En la época de celo el macho hace oír su voz, que suena algo lastimera, en el territorio de su nido y ejecuta repetidos vuelos en picado.

El nido lo suelen disponer en árboles bajos, en regiones sin árboles o sobre los arbustos que crecen en las grietas de las paredes de rocas escarpadas. Lo construyen ellas mismas. Algunas veces se acomodan en uno de otras aves, que suele resultar sorprendentemente pequeño para las grandes dimensiones del águila culebrera.

La hembra incuba en mayo y junio, durante aproximadamente 35 a 40 días, un único huevo blanco, cuya longitud supera los 70 mm y, frente a cualquier emergencia, se mantiene casi siempre sobre el nido.

El polluelo permanece entre 60 y 80 días en el nido, siendo abrigado al principio todavía por su madre, mientras el padre procura traer alimento para ambos.

La joven águila, ya en temprana edad, puede devorar serpientes que pesan mucho más que ella. La parte de serpiente no deglutida le cuelga del pico durante largo tiempo, siendo igualmente engullida, una vez que la digestión va progresando.

Los jóvenes son de una tonalidad de color mucho más pálida que los adultos, y presentan una cabeza temporalmente casi blanca.

 

Alimentación

El águila culebrera se alimenta sobre todo de serpientes. Además, según las oportunidades, come lagartos, ranas, aves que viven en el suelo, caracoles o insectos.

Como ave de alimentación especializada, necesita un dilatado territorio de caza que, planeando a gran altura, escudriña en busca de sus víctimas. Una vez ha localizado a una, permanece cernida unos instantes en el aire aleteando. Las águilas culebreras se atreven con serpientes de hasta dos metros de longitud. Normalmente, emprenden el vuelo con la serpiente balanceándose pendiente de su pico, para devorarla en la copa de algún árbol. Si la serpiente es pequeña, se la tragan en vuelo. El macho puede llevar hasta el nido grandes serpientes metidas en el buche, y el polluelo las saca como si tirara de una cuerda.

 

Estatus y distribución

Se encuentra en el norte de África, sur y este de Europa y suroeste asiático. Las poblaciones paleárticas invernan en África subsahariana. En España nidifica en casi todo el país, aunque es menos abundante en Galicia, litoral cantábrico y Andalucía oriental. La abundancia de reptiles condiciona su distribución y densidad.

 

Fotos